cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Necesito unas gafas nuevas

jueves, 17 de septiembre de 2009

Necesito unas gafas nuevas

20051217132113-optimismo1

Necesito unas gafas nuevas para poder ver el Camino de mi vida con una nueva luz.

Necesito unas gafas nuevas para poder ver las miradas de amor de los demás hacía mi persona.

Necesito unas gafas nuevas para poder ver el renacer del optimismo; para poder ver todo lo bueno que hay en el mundo y no sólo fijarme en lo negativo.

Necesito unas gafas nuevas para poder volver a tener aquella mirada infantil que descubría el mundo; para volver a disfrutar con las cosas pequeñas que me suceden cada día; para aceptar mejor la críticas que me hacen los que me rodean; para comprender a los adolescentes cuando refunfuñan por cualquier cosa y a los mayores cuando, con la mirada perdida, me explican una y otra vez las mismas historias viviéndolas como la primera.

-¿Y cuánto valen esas gafas? –le preguntó al oftalmólogo que no salía de su asombro y no sabía dónde esconderse.

-Uf, tendré que llamar a la central. El catálogo que tenemos es del año pasado y creo que justo ahora publicarán el nuevo con todas las novedades.

-¿Y si las tuvieran? ¿Tardarán mucho en llegar? –insistió el cliente mientras frotaba sus viejas gafas con una delicado paño.

El oftalmólogo fijo su mirada en los ojos de su cliente y le dijo:

-Quizás días, quizás meses, quizás años. Todo depende de usted y de la postura que escojas al salir por la puerta de la óptica.

8 comentarios:

Niña hechicera dijo...

Ay,Bolz....yo también las busco incesantemente y he llegado a los 37 tacos de milagro,con el cristal de las mias algo difuso y orejeras malhechas que mi/s trabajos/s me obligan a llevar.....
me ha encantado elpost,un super abrazo,artista.

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Dicen que hay que mirar la vida con cristales color de rosa, así se la ve en positivo...yo digo que con gafas o sin ellas hay que esmerarse en saber vivirla a pleno, no dejando que la desesperanza nos invada ni nos gane el desaliento.

un abrazo!

Andreu Romero dijo...

¡Yo también tero gafas de esas! Por desgracia la tecnología no avanza en ese sentido (pero sí a la hora de hacer misiles intelectuales y robotinas que hacen limpiezas de sable mientras bailan ballet). En fin... Hay que mantener la esperanza :)

Casteee dijo...

Te ocurrido alguna vez que te pasas 15 minutos buscando las llaves del coches y no la encuentras, al ratos te das cuenta que las tenía justo delante tuyo..., pues así es la vida.

No creo que necesites gafas..., todas esas cosas que necesitas las tienes delante tuya^^

Besos

Anónimo dijo...

Antes de nada quiero darte las gracias por tu comentario en "suma de letras".
No me molesta el comentario, pero lo tomo en cuenta en tanto en cuanto es un modo diferente de ver lo que escribo y eso siempre puede ser enriquecedor.
Gracias de corazón.
En cuanto a tu post de hoy a mí se me ocurre decir que a medida que van pasando los años se van necesitando más las gafas para ver y de igual modo para mirar cara a cara a la vida y ser capaz de asumir todas las realidades diferentes que nos pone delante a casa segundo.
Fíjate en los años que yo tengo y aún ando buscando lentes que me ayuden a entender algunas cosas, a algunas personas, a algunos planteamientos y posturas.
Volveré por aquí y nos iremos conociendo.
Saludos.

Ardilla Roja dijo...

Hola Bolzano.

Esta entrada me recuerda a la que hice entrando la primavera. Perdí mis gafas de ver bonito. Lo peor es que a día de hoy sigo sin encontrarlas.

El siete de noviembre tengo cita con el oculista. Si me pone los cristales que quiero, te lo hago saber :)

Un saludo

vhonkhamy dijo...

Hasta hace poco no usaba gafas, ahora las empiezo a usar. Son las gafas de la vejez. Creía que mis nuevas gafas no tenían ningún color, pero sí.
Nunca pensé mirar a través de unos cristales cansados y aburridos y, sin embargo, una llama juvenil brilla en mi retina para seguir gritando en silencio. No voy a volver a la óptica. No dejaré que vuelvan a soplar en mi mirada y me la apaguen.

Anónimo dijo...

Has hecho un ejercicio instrospectivo muy bueno. Te has empezado a abrir un poquito y dejas ver, muy sutilmente, el fondo de una carga vivencial que te está condicionando para muchas cosas. El primer paso para darle un giro al asunto es atreverse a verbalizar que algo falla, compartirlo. Y me consta que el deseo y las ganas de cambio son sinceras porque me ha tocado la fibra sensible.

Sabes bien que no ando demasiado optimista últimamente y menos con los últimos acontencimientos, así que una parte de mí también se ve reflejada en tu escrito. Gracias por compartirlo y hacerme sentir menos sola en mi nuevo camino.

Un fuerte abrazo, amigo