viernes, 7 de enero de 2011

Todos seréis tentados


La tentación ha entrado en mi casa.

Enamorado de los libros como estoy, enamorado de los libros en papel, tengo que confesar que los avances tecnológicos me tiran mucho y no es de extrañar que, algún día mientras soñaba, dijera entre susurros que quería un lector de libros digitales.

Pues ya ha llegado de la mano de los mágicos reyes magos; toda una sorpresa para mi. Y práctico como soy en todo lo que hago en mi vida, amortizaré su gasto por descontado.

No os puedo contar mucho todavía, pero tranquilos que os pasaré el informe de mis avances y de mis sensaciones.
Lo primero que hice fue cargarme dos libros, mis dos primeros libros en mi lector: La ciudad Baldía, de mi amigo Andreu Romero y que por desgracia no está publicado en papel, pero en mi lector como es como si lo estuviera (privilegios de la amistad); y mi primera novela publicada en papel, Bajo el eucalipto.
Se ven muy chulas y con emoción las portadas de los libros y se lee bastante bien. No quiero continuar con mi explicación, pues creo que necesito un tiempo de adaptación. Por poner un ejemplo: antes no podía leerme ninguna novela en versión de bolsillo. Recuerdo perfectamente cuando empecé Robinson Crusoe en bolsillo y la dejé en la cuarta página. Años después lo volví a coger de mi estantería de libros por leer y lo devoré con rapidez (y cuanto disfruté. Aprovecho para recomendar su lectura). Ahora no tengo problema: tapa dura, tapa blanda, de bolsillo, normal, pesado, delgado,…

Creo que la primera novela que leeré en mi nuevo lector será Higiene del asesino, la primera novela de mi adorada Amélie Nothomb publicada en 1992 y de la que he encontrado una versión en Word que se ve bastante bien. Es una novela corta, de ahí su elección, será un buen entreno, y de la que espero disfrutar.
Otros proyectos de lectura pueden ser Pensad en flebas de Iain M Banks, libro ya descatalogado y que no se encuentra ni en bibliotecas, así como alguna de los novelas negras de Isaac Asimov.

¿Será el lector digital el futuro? Yo de momento pienso que no, aunque tal como va la cosa en avances tecnológicos, me veo pidiendo por internet el archivo pdf de cualquier novela prestado y convirtiendo las viejas bibliotecas en museos del libro donde los colegios organizarán excursiones con los niños y niñas. Allí podrán tocar el papel, pasar páginas de forma no virtual y sobre todo olerlos pasando sus páginas en forma de abanico.

A ver que nos depara el futuro.

Todos seréis tentados.
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