lunes, 21 de febrero de 2011

Más allá de la vida


Clint Eastwood pertenece a un grupo de directores que ya pueden hacer lo que les venga en gana; ya no tienen que demostrar a nadie lo que saben hacer y pueden permitirse el lujo de arriesgarse con películas que, a simple vista, pueden considerarse poco taquilleras.
Más allá de la vida creo que es una de esas películas que entran perfectamente en la definición anterior. Con esto no quiero decir que no vaya a ser taquillera, pero para muestra un botón: el sábado fuimos a verla y en un de los cines tan sólo la daban en una sesión y en el otro en dos de la cuatro sesiones posibles. No creo que haga más de un mes que está en taquilla. ¿No lo encontráis extraño? En su defensa podemos decir que también se acercan los Óscar y que todos los cines quieren a las más nominadas (ejemplo: El cisne negro) y claro, la de Eastwood tan sólo tiene una nominación.

Yo tengo claro una cosa, Eastwood es uno de los directores que más me gustan ya que sus películas nunca te dejan indiferente y sobre todo te hacen reflexionar. En Más allá de la vida no podía ser menos y nos hace pararnos a pensar en la muerte, en los otros cuando nos dejan, en ese vacío que queda y que tanto cuesta llenar, en las dificultades para buscar una pareja y en las mil y una cosas que algunos hacen para conseguirlo, en los poderes paranormales; también hace una crítica a los farsantes del mundo de lo paranormal mostrándonos hasta 5 o 6 diferentes aprovechándose de un pobre niño. Lo grande es que en uno de los momentos, se puede comprobar como el niño ha perdido la inocencia y ya no se podrá jugar más con él, ya que seguirá buscando hasta encontrar una respuesta adecuada.

Muchos críticos e incluso la gente de a pie considera esta película como floja, y no ya dentro de las que ha hecho el director, si no floja en general. Sí, existen momentos demasiado lentos y más tras el espectacular inicio de película donde nos tiene con el corazón en un puño (para mi gusto un golpe demasiado fuerte –ya me entenderéis si veis la película), pero yo no considero a la película como floja.

Más allá en la vida cuenta las historias paralelas de tres personajes que tendrán un punto en común al final de ésta (y con esto no digo nada que no se pueda saber). A mi personalmente las tres me han parecido sólidas, aunque con diferente intensidad. Un problema si les veo y es que, Eastwood intenta mantener la tensión en todas las historias, pero el continuo ir y venir de unas a las otras hace que el conjunto pierda un poco de fuerza y más si tenemos en cuenta lo anterior dicho sobre la intensidad.
Me parece curioso que mantenga el francés original en una de las historias. Creo ver un guiño al cine europeo, y más teniendo en cuenta donde se desarrollan los otras historias y donde confluyen. También veo un guiño en la aparición de Dickens, el escritor inglés. Creo que el guión de Más allá en la vida podría ser un gran cuento escrito por Dickens y me apoyo en ello al observar como uno de los personajes visita la casa del escritor y se queda mirando un cuadro titulado “El sueño de Dickens”.


Eastwood nos plantea una película donde el espectador espera una respuesta y si esta respuesta no te convence, está claro que la película será calificada de pobre. A mi la respuesta me ha gustado, me ha parecido muy elegante y más tratándose de temas paranormales.
Nuestro miedo a la muerte también juega un papel importante en la visualización de la película. ¿Quién no tiene miedo a morir? Eastwood habla de la muerte con respeto y sobre todo hace hincapié en el vacío que ella deja en los demás.

En otro orden de cosas diré que, Eastwood ha sabido tratar la ternura sin llevarla a una casa de la pradera donde el azúcar sobra por los cuatro costados, y podía hacerlo en la historia londinense donde los protagonistas son unos niños (a mi es la que más me ha impactado, y también la que más me ha hecho sonreír, que cosas, y eso que no me gustan los niños protagonistas).

En definitiva, creo que es una buena película y más cuando van pasando los días y te vienen ciertas imágenes. Ahora os toca a vosotros, ir o no ir a verla.
Publicar un comentario