jueves, 10 de noviembre de 2011

"Eva", cuando el drama y la ciencia-ficción se dan la mano

“Eva” es la opera prima de Kike Maíllo y es la primera película de robots producida en España, lo que le dio una gran relevancia en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, celebrado recientemente.

Y no sé por donde empezar, pues después de ver la película y de reflexionar un poco, tengo sensaciones encontradas.
Creo que la película está bien, pero que se podría haber llegado un poco más lejos. Tengo la sensación de que se quedaron a medio camino de algo realmente mágico, y de ahí mis sensaciones.
Me explico.
Creo que “Eva” tiene un problema de construcción inicial. El film ha sido escrito a ocho manos y, según he podido leer, ha sufrido varios remontajes, eliminando toda una serie de flashbacks que explicaban la juventud de los protagonistas. Eso hace que la película se quede corta para poder explicarlo todo, y que el espectador tenga la sensación de que el final se acelera y de que un tren de carga sin control pasara por encima del clímax que se empezaba a vislumbrar, rompiéndolo en mil pedazos.

Otro punto a reseñar, dentro de ese quedarse a medio camino, es que el drama no acaba de fluir frente a la ciencia-ficción, ni viceversa. Es como una amalgama de conceptos que no se dejan respirar, y si encima le añadimos que los protagonistas del triangulo amoroso son más soso que el agua, todo va decayendo. Por poner un ejemplo: existe una escena en un baile que se podría producir en una fiesta de final de curso de primaria. Creo que se les podría exigir un punto más grande de madurez a los personajes (y no quiero seguir contando para no provocar un spoiler, pero la continuación es casi cómica).
Supongo que en un principio primó la reflexión sobre la coexistencia de robots y personas, pero poco a poco se fue decantando por el drama familiar y amoroso. Si tenemos en cuenta lo anteriormente dicho, todo se va diluyendo conforme van pasando los minutos, siendo totalmente diferentes los objetivos primeros con los últimos.

El mundo futurista que se nos presenta es como mínimo peculiar. Los coches parecen los de “Cuéntame”, los edificios de la antigua Rusia, los pubs irlandeses de toda la vida, y en medio de todo ello, la convivencia entre robots y humanos es totalmente normal.
A destacar el gato robot. Me ha parecido entrañable. A no destacar los robots del inicio de la película. No me han parecido nada creíbles. Parecen sacados de una película de serie B japonesa.

Y eso que he dicho que  la película está bien.
Por eso no quisiera acabar la reseña dejando una sensación negativa de la película. Creo que Claudia Vega, EVA, es la que hace que el film apruebe. Hace un personaje genial; es una niña con mucha personalidad; vivaracha; atenta; totalmente creíble y donde cada mirada nos deja atrapados en lo que vendrá.
En su conjunto, “EVA” es una película entretenida, con algunas reflexiones interesantes y con buenos momentos, aunque pueda producir sensaciones encontradas para los espectadores más exigentes.
Me gustaría que “Eva” sirviera de puerta para que otros directores y guionista dieran el paso de apostar por la ciencia-ficción en un futuro no muy lejano.



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