jueves, 20 de septiembre de 2012

El ángel rojo de Franck Thilliez


Estamos de suerte los que nos quedamos impactados con El síndrome E y Gataca de Franck Thilliez, ya que se ha reeditado en España el primer caso del comisario Franck Sharko, El ángel rojo por la editorial Edhasa.
Anteriormente había sido publicada a principios del 2008 por la misma editorial, siendo la que provocó que Thilliez cruzara la frontera. Ese mismo año, Círculo de Lectores y posteriormente por Marlow también publicaron una edición. 
Pero los éxitos se van cuajando poco a poco, pues las ventas en Francia, de esta primera aventura en 2004 no fueron muy halagadoras, 3000 copias, aunque en bolsillo en 2007 llegó a vender 83000.
En España, creo que pasa con demasiada frecuencia, conocemos a algunos autores foráneos no desde sus inicios, sino en entregas más maduras. Yo soy de los que le apasiona ver la evolución de los personajes y en este caso he hecho una regresión al pasado del comisario.

Pero antes de entrar en materia, y para los amantes del autor y la saga Sharko, y esperando no equivocarme, os quisiera poner sobre la pista de la cronología de la misma.
Actualmente la saga tiene cuatro títulos editados en España que son por este orden: El ángel rojo, Luto de miel, El síndrome E, Gataca. El quinto título de la saga está apunto de salir en Francia. Llevará por título Atomka y no creo que tarde mucho en llegar a las librerías españolas.

«El aire apesta a carroña consumida, la densa atmósfera impediría que una mariposa echase a volar.»

La primera cosa que podemos echar de menos los que hemos leído los títulos posteriores es a Lucie Henebele, su compañera de aventuras. Ese magnetismo que llenaba las páginas, esa química que desprendían, esa historia que se iba fraguando, y de la que tenemos ganas de saber más.
Ese espacio queda un poco vacío durante toda la novela, aunque la desesperación por la ausencia de su mujer, desaparecida hace más de 6 meses, y la búsqueda de la misma lo suple bastante bien.
Los que conocemos al comisario ya hemos vivido sus malos momentos y su ostracismo, pero en esta primera aventura lo veremos auténticamente derrotado. Lo encontramos casi sin aliento, sin esperanzas de dar con el panadero de su mujer. Será la aparición de una mujer mutilada, una caso nada fácil, lo que le hará salir de su casa para volcarse por completo en el trabajo de forma casi obsesiva.

La novela sigue siendo consistente, como sus posteriores entregas, aunque el ritmo inicial es un poco lento para lo que nos tenía acostumbrados y a algunos les podría costar entrar en ella.

«Apretó con un cascanueces los testículos de un tío, que se largó con los cojones hinchados como huevos de gallina »

Creo que la novela es una buena presentación del personaje, aunque sigo pensando que me gusta empezar siempre por el principio de las historias y que después de leer El síndrome E y Gataca, esta se queda un poco atrás. Pero tenemos que ser justo y reconocer que existe una gran evolución literaria del autor y perdonarle cosas como que, algunos lectores puedan saber por donde van los tiros mucho antes del final. A mí no me ha sorprendido y me ha fastidiado un poco, pero debo decir que he disfrutado con su lectura.

Franck Thilliez ya estaba, por aquellos entonces, obsesionado con el tema del maltrato físico y psíquico, pero esta vez el tono de las escenas son bastante más gore, llenas de escabrosa realidad, y no aptas para los lectores sensibles y sugestionables. Es como si se hubiera relajado con el tema.

Franck Thilliez se adentra de lleno en los antros del sadomasoquismos llevándonos a los sitios más ocultos de París, donde en clandestinidad, los más diversos individuos dan rienda suelta a sus fantasías más sádicas, tanto amos como dominados.
También, como no, veremos que las nuevas tecnologías ayudan y mucho en una investigación y el como las web prohibidas se las ingenian para seguir publicando.

«El ser humano necesita zonas de sombra para desarrollar su vida interior.»

Curiosidades de la vida, he encontrado un tono atmosférico muy similar que en mi anterior lectura “Última parada: la casa de muñecas” de Miguel Aguerralde, aunque Miguel se para un poco menos en los detalles y hace que la trama sea mucho más rápida. En El ángel rojo no será hasta el final donde os subiréis una montaña rusa de sensaciones en un electrizante final y con un: “¿y después?” Yo me quedé así, pues no sabía que existía la segunda novela y pensé que esta conectaba directamente con El síndrome E. Tendré que hacerme con la segunda para completar el puzzle.

Os dejo con alguna frase más de las que voy escogiendo para publicar en twitter (@2davidgomez) mientras voy leyendo la novela:

«Aún podía ver aquella frase, esas letras de sangre: Los atajos que llevan a Dios no existen.»

«La felicidad debe ser la excepción, el sufrimiento es la regla. »

«El mal llama al mal, la crueldad engendra la bestialidad, la ciencia se mofa de la fe.»

«Esto es la feria de lo invisible. Hay tantas huellas en la escena como sobre la Virgen de Lourdes.»


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