cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Lemmings de Jordi Dausà (2019)

viernes, 15 de marzo de 2019

Lemmings de Jordi Dausà (2019)


Reconozco que me cuesta leer textos escritos en segunda persona. Es como una inesperada bofetada de aire frío que te deja medio aturdido. Te has de rehacer, darte cuenta y así poder continuar. Pero no siempre se consigue. No sería la primera novela escrita en segunda persona que no puedo terminar al colarse el aire frío por todas partes.
Creo que Jordi Dausà, supongo que también el editor y el corrector, han hecho un trabajo impresionante para conseguir que una segunda persona, tan difícil de escribir, sea casi olvidada en pocas páginas. Sí, era consciente de que estaba escrita en segunda persona, pero el texto fluía.
Encuentro que también ha sido un acierto escoger esta voz narrativa para poner a lector y al protagonista de la historia casi en el mismo plano. Una historia que, en un principio podría parecer fácil, pero que está llena de matices e historias que la enriquecen.

Una novela que habla de la identidad, tan en boca de todos últimamente. De la investigación de lo que uno es y más si se ha perdido la memoria y se levanta con dos cadáveres junto con los bolsillos llenos de billetes. ¿Soy yo el asesino o soy también una víctima? Pero más allá de eso, ya que esa parte es el gancho de la novela, está la parte profunda, la que el autor explica haciendo un viaje al pasado del personaje para ponernos sobre la mesa todas aquellas cosas que lo han hecho como es y que le han llevado hasta aquella nave en una reflexión o, diría más, en un psicoanálisis interno del propio personaje que además lo comparte con nosotros y nos pregunta si estamos con él o por el contrario lo señalaremos y lo acusamos.
                                
«Una de las cosas que te molestaba [...] era el exceso de emociones. La alegría era furiosa, y la tristeza profunda ».

Me gusta mucho el párrafo anterior, pues creo que el autor da en el clavo. Vivimos tiempos donde todo se magnifica. No sé si será por la proliferación en televisión de telerealidades que han conseguido que si no hay una emoción desbordada no nos creamos ni de la misa la mitad.
A mí en cambio me ha provocado el efecto contrario. Cuando veo que alguien tiene ese tipo de emociones, y más en televisión, desconfío.
En cierto modo al protagonista de Lemmings le pasa un poco lo mismo.

¿Y no hablarás del famosos Lemmings que dan nombre al libro?
Pues sí, pero utilizaré las palabras del autor publicadas en su blog. Quién mejor que él lo puede hacer:
«La imagen de los lemmings suicidándose en masa podría tener cierta belleza terrible, podría ser una metáfora muy poderosa. Pero la metáfora de la muerte circunstancial no es inferior: el lemming no se sacrifica para salvar la especie, sino que lo hace de manera accidental mientras se desplaza en busca de no se sabe qué. Visto así, todos somos un poco lemmings ».


Pues eso, tal vez todos somos un poco lemmings.


 SINOPSIS

Te despiertas en una nave abandonada de un polígono industrial lejos de la civilización. A tu lado hay dos cadáveres. Rastros de una pelea. Tienes el cuerpo malherido pero no sientes ningún tipo de dolor. Tampoco recuerdas nada. La carrera por recuperar la identidad y descubrir si eres víctima o verdugo, de dónde vienes y cómo has terminado en ese submundo de degradación absoluta, rodeado de personajes ambiguos y amorales que pululan por polígonos y descampados, quizás te ayudará a entender que tú sólo eres un elemento más de este paisaje de condenados.


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2 comentarios:

Margari dijo...

Me presentas de nuevo novela y autor. Y pinta muy pero que muy interesante. Tomo buena nota.
Besotes!!!

Josep Oliveras dijo...


Yo la leí en catalán primero. La novela tiene mucha fuerza y el autor narra con maestría. Coges la novela y desde la primera página ya es imposible dejarla. Para mi lo más brillante de Dausà es que nos hace visitar la parte más oscura de nuestra sociedad, ahí donde habitan los que están al límite, los perdedores.