cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Un café con Jordi Rocandio«La inspiración mana de cualquier parte».«Escribo lo que me divierte sin pensar demasiado en si será un éxito o no».

jueves, 2 de enero de 2020

Un café con Jordi Rocandio
«La inspiración mana de cualquier parte».
«Escribo lo que me divierte sin pensar demasiado en si será un éxito o no».


Tenía ganas de entrevistar a Jordi Rocandio Clua, pues su año 2019 ha sido meteórico en lo referente a publicaciones y por lo que parece, 2020 también llega cargado de novedades.

Por eso, cojo mi viejo Volvo y me dirijo a Barcelona antes de que no lo pueda hacer. La zona de bajas emisiones se activa el 1 de enero de 2020 y en ese momento solo podrán entrar en dicha zona, entre semana, los coches con certificado ecológico. Sí, tendría que cambiarme el coche un día de estos, pero es que está casi nuevo, además del cariño que le tengo.

Hemos quedado en el mítico Café Zurich de Barcelona situado en un lugar privilegiado de la Plaza de Cataluña. La entrevista me saldrá cara, pero merecerá la pena. Seguro.

Mientras espero a Jordi, comienzo a hojear su nueva publicación, Camping Mortal, pero no puedo avanzar mucho, mi invitado ya está llegando; lo veo subir por la Rambla.

Buenos días, Jordi.
Buenos días, David. Ves, ya te dije que sería puntual.

Y yo que me alegro. ¿Qué quieres tomar?
Estando aquí, un café solo.

Perfecto. Empezamos entonces con la charla.
Vamos a ello.

El otro día leí en tu Twitter que comentabas que 2019 había sido un año redondo. Has publicado dos antologías: ¡Una de cortos! y Un futuro incierto, has escrito y están punto de publicar dos novelas El tapicero de Wisconsin y Camping Mortal, has participado en la antología Eugénesis de Cruce de Caminos y has cumplido con el reto Bradbury de 52 relatos en 52 semanas.
Ufff, se me corta la respiración. Vayamos por partes: ¿Dónde estaba Jordi Rocandio antes de este 2019 literariamente hablando?
Sí, la verdad es que ha sido un año muy productivo. Para ser sinceros, parte del material que he ido publicando lo escribí en el mes de agosto de 2018, pero de una manera formal y seria en 2019. Me da un poco de reparo reconocer que antes de esa fecha no escribía. Los escritores siempre enfatizan que llevan escribiendo desde edades muy tempranas, pero en mi caso no ha sido así. Me dedicaba a leer todo lo que caía en mis manos, eso sí, cualquier género es bienvenido. Siempre se me ha dado bien aprender de los demás, así que me lancé a escribir cogiendo aspectos de unos y otros para crear mi estilo propio. Y una vez empecé a escribir ya no pude parar.
Tenía el gusanillo de escribir, pero creía que era muy difícil. Un día mi mujer me dijo que empezara, era conocedora de mi gran imaginación, así que le hice caso. Me atreví con una novela en la que estoy trabajando ahora mismo, pero navegando por Internet di con el reto Ray Bradbury y me pareció una manera estupenda de mejorar mi escritura y creatividad.
Y así empezó todo.

No te tienes que avergonzar por nada. Todo tiene su tiempo y el tuyo llegó ahora.
Hablando del reto Bradbury, 52 relatos en 52 semanas. ¿De dónde manaba la inspiración para tener un relato cada semana? ¿Cómo te organizabas? ¿Tenías o tienes blog de ideas y vas tirando de ellas?
Quiero destacar en primer lugar las bondades de esta experiencia. Me lo he pasado muy bien y no ha sido tan duro como puede parecer. Respondiendo a la primera pregunta, la inspiración manaba de cualquier parte, a veces recordaba alguna situación leída en una novela y le daba mi toque personal, a veces algo que veía por la calle, un personaje de una película o simplemente dejaba volar la imaginación. También procuraba hacer relatos de todos los géneros posibles para ver con cuál me sentía cómodo para futuras novelas, la fantasía, la ciencia ficción, el género negrocriminal o la mezcla de ellos me apasionan. En cuanto a la organización, necesito unos tres días para escribir la historia, un par para retocar, corregir y publicar y otros dos para descansar y dar forma en mi mente al siguiente relato. Y sobre el blog de ideas, utilizo el Google Drive para anotar ideas en cualquier momento. Si no se me ocurre sobre qué escribir, lo consulto y a por el siguiente. De hecho me estoy planteando volver a hacerlo de nuevo.
Es una experiencia que aconsejo a todo aquel que quiera aprender a escribir. El gran Ray Bradbury decía que para aprender a escribir hay que escribir. Dedicar unos minutos diarios a escribir es muy sano, creas rutinas y te sientes de maravilla.


No sé si conozco a nadie que haya conseguido hacer el reto dos veces, pero viendo lo bien que te ha ido no me extraña que lo quieras intentar de nuevo. A mí me encantaría poder hacerlo, pero creo que debería sacrificar algunas cosas para conseguirlo. ¿Has tenido tú que sacrificar cosas en este último año?
Por suerte, he podido compaginar mi horario laboral con la escritura, eso me ha ayudado mucho, pero también he dejado de ver tanta televisión por las noches y he dedicado esas horas a escribir. Con una buena organización hay tiempo para todo.
Tener la responsabilidad de publicar cada semana te hace sacar tiempo de donde sea.

Lo próximo es Camping mortal que, al igual que El tapicero de Wisconsin, del que hablaremos más tarde, salen del reto Bradbury. ¿Qué podemos esperar de él siendo una novela de temática zombi? ¿Crees que el zombi puede seguir vendiendo y que sus años de gloria aún no han pasado?
Camping mortal era un solo relato corto, pero los lectores del blog, familiares y amigos me pidieron que siguiera la historia. Llegó un momento en que se hizo tan grande que decidí escribir la novela. En ella podemos encontrar aventura, grandes dosis de acción, dramas personales y momentos de humor negro. La realidad y la ficción se entremezclan en esta historia donde los zombis en realidad son una excusa para narrar una historia donde las relaciones entre los protagonistas sacan lo mejor y peor de cada uno.

Y a la pregunta de si una historia de zombis puede vender hoy en día.  No es algo que me preocupe demasiado. Soy consciente de lo difícil que es vender literatura hoy en día, así que escribo lo que me divierte sin pensar demasiado en si será un éxito o no. No me malinterpretes, me encantaría que todo el mundo leyera la novela, pero más porque quiero que me lean, no por ganarme la vida con ella.
Que lean tus historias y que dejen un comentario es lo más importante para un escritor. Por eso vendo los libros a tan bajo precio, para que todo el mundo los pueda leer.


En los últimos días  hay cierta polémica sobre lo que se puede escribir y lo que no, lo que pueden hacer o no los personajes. ¿Crees que se puede escribir sobre todo incluidos temas, vamos a llamar prohibidos?
Hay temas muy sensibles, desde luego, pero creo que si se abordan desde el respeto debe poderse escribir sobre cualquier cosa. No hay que olvidar que la realidad siempre supera a la ficción y que solo hay que ver las noticias para estremecerse.
Abordar en una novela esos temas no tiene que ser malo.

He leído que tuviste que ponerte al día para poder escribir al nivel que lo haces en muy poco tiempo. ¿Podrías compartir que hiciste para ponerte al día en ese tiempo récord?
Por supuesto. Por respeto a los lectores, decidí que los escritos que publicase serían de buena calidad. No me gusta encontrarme con textos que contienen faltas de ortografía, erratas o expresiones poco adecuadas, así que empecé a revisar mis historias, a pulir expresiones y a consultar publicaciones donde aconsejan a los escritores cómo mejorar su escritura. De hecho, es algo que sigo haciendo porque queda mucho por aprender. Por otra parte, he contratado el servicio de varios correctores profesionales que me han ayudado mucho. Cuando te devuelven los textos con algunas sugerencias, me las imprimo en la piel para no cometer esos fallos. Esto hace que poco a poco escriba mejor. Muy necesario para los relatos que subo al blog, ya que la corrección corre de mi cuenta.
Leer cada día fijándome en cómo escriben los grandes también es muy importante.
Por último, no me quiero olvidar de una ayuda que me ofreciste hace tiempo con un relato, fue a partir de ahí cuando me di cuenta de que tenía que mejorar mucho.
En la actualidad empiezo a sentirme orgulloso del trabajo que he realizado durante este año.


Gracias por el agradecimiento. Soy un amateur o incluso menos en temas de corrección, pero como dices, al final, leyendo, escribiendo te vas fijando en algunas cosas y dejas otras, jaja. Por suerte están los profesiones.
Pero sigamos.
Alejandro pregunta: Has publicado relatos en distintos géneros ¿con cuál se siente más cómodo?
No es fácil responder a la pregunta, me gusta escribir género negrocriminal e inventar tramas policiales, pero también me atrae mucho la fantasía. En varios relatos entremezclo los géneros, ahí me siento muy cómodo. He escrito también sobre zombis, vampiros, dragones. Mientras tengan acción, investigación, alguna que otra muerte y, sobre todo, finales inesperados, todo va bien.
De hecho, en la novela en la que estoy trabajando me he decantado por la fantasía urbana. Estoy creando mi propio mundo con personajes poderosos, secretos milenarios, batallas épicas y muchas cosas más, dando rienda suelta a mi imaginación.

Veo que vas abriendo el abanico. Entiendo que no te preocupa ser un autor clasificable y en todo caso lo que te clasificaría sería acción, aventura,..., ¿estoy en lo cierto?
Sí, he oído que es bueno elegir un género y escribir tus novelas sin salirse de él para que los lectores puedan identificarte bien, pero mi imaginación me lleva por dónde me lleva, así que escribo lo que me divierte en ese momento. Y como bien dices, nunca falta acción, aventuras, investigaciones y tramas trepidantes, los protagonistas cambian, pero no deja de ser lo mismo, je, je.

Y hablando de escribir nuevas historias. Enrique pregunta: ¿Cuál es el libro que le hubiese gustado escribir? Creo entender de los publicados.
Esta pregunta es más difícil que la anterior, si cabe. Sin embargo, me decanto por El silencio de los corderos de Thomas Harris.
Es el mejor de la saga, excepcional. Además, el autor creó uno de los villanos más carismáticos de la historia, bajo mi punto de vista, claro.

Muy buena elección.
Si te digo crowfunding, ¿qué significado tiene para ti?
El crowdfunding és una manera preciosa de llegar a publicar tu obra, para mí significa generosidad y amor.
El cariño que recibes es indescriptible, no solo amigos y familia, sino de personas que apenas te conocen y confían en tu obra.
Todos sabemos lo caro que sale publicar sin una editorial detrás, por lo que el crowdfunding te permite financiar todos los costes con pequeñas aportaciones de los lectores.

Y de ahí surgió lo que será tu segunda novela en 2020, El tapicero de Wisconsin. ¿Qué nos puedes contar sobre ella? ¿Por qué un lector que no ha seguido tus obras la debería leer?
El Tapicero de Wisconsin es un thriller psicológico que contiene todos los ingredientes del género negro. Viviremos la trama desde el punto de vista de un cruel asesino en serie y desde el del  inspector que llevará la investigación. Las relaciones personales se entremezclan en la historia y hace que sus protagonistas vivan situaciones límite.

Llegar a lectores que nunca han leído mi obra siempre es complicado, espero que me ayude los futuros comentarios, espero que positivos, de los más de cien mecenas que lo tendrán en sus manos dentro de pocos meses. A veces, el boca a boca es la mejor manera de llegar a otros lectores.

Estoy contigo. El boca oreja es fundamental en todos los procesos de ventas.
Entremos en terreno más generalista, pero igual de importante. ¿Qué crees que aporta el mundo independiente al sector del libro?
Encontramos a escritores de mucha calidad fuera del mundo editorial clásico. En estos últimos tiempos leo a autores consagrados del mundo editorial y autores indie, me sorprende la cantidad de novelas y antologías impresionantes que nunca hubiesen visto la luz sin esta nueva forma de publicar.
De hecho, hay varias publicaciones con unas campañas exageradas de publicidad que no son nada del otro mundo.
También es cierto que en el mundo independiente hay trabajos que no han pasado por manos de profesionales de la edición y se nota. Por suerte, cada vez menos.

Hablando del mundo clásico editorial. ¿Te gustaría publicar con una editorial tradicional? ¿Pondrías alguna condición?
A todos nos hace ilusión ver alguna de nuestras novelas en las librerías de toda España, si la oferta merece la pena y la distribución fuera buena, supongo que lo probaría
Es difícil resistirse a algo así, sobre todo si no tienes que pagarte tú mismo la edición de tu obra.

¿Qué opinión tienes al respecto del panorama negrocriminal literario? ¿Demasiados escritores y libros para poco mercado? ¿No es todo negro lo que reluce? ¿Exceso de festivales? ¿Hay burbuja negrocriminal?
El género negro es de los más consumidos, no creo que haya burbuja, desde siempre nos hemos visto atraídos por el morbo de los crímenes y todo lo que los envuelve. Con las novelas negras no solo estás en medio de la acción, sino que puedes conocer los pensamientos más íntimos de los asesinos y experimentar de primera mano los pasos de las investigaciones policiales. Creo que hay género para rato
Nuestra inagotable curiosidad nos hace fieles lectores. En lo que respecta a festivales, tal vez haya demasiados, pero está bien que se repartan por toda la geografía, así nos es más fácil poder asistir a alguno.
Hay muchos escritores y libros del género, pero los lectores somos capaces de leer bastantes a lo largo de los años. Ese volumen nos garantiza entretenimiento.
Yo no me quejo

Estamos acabando. Nos podrías contar proyectos futuros.
Este año que empieza estaré centrado en la novela de fantasía urbana que he comentado anteriormente, pero como me resulta muy difícil escribir siempre de una misma temática, tengo en mente un proyecto que está cogiendo forma de género negrocriminal.
Esas dos novelas serán mi prioridad. De vez en cuando escribiré algún relato corto para el blog y reseñas literarias. Vamos, que no voy a parar.
Intentaré publicar la primera parte de la novela de fantasía urbana, eso seguro. Y si mi economía me lo permite me gustaría publicar un libro especial con los 52 relatos del reto Ray Bradbury.
Poco a poco.

Últimas preguntas, preguntas flash:
¿Qué libro volverías a leer?
Respecto al libro que me volvería a leer, haría una lectura más detallada de El médico, de Noah Gordon. Tengo un recuerdo muy especial.

¿Qué libro no volverías a leer?
No volvería a leer Dime quién soy, de Julia Navarro, no sé, pero no me llegó y mira que me encanta como autora y he leído la mayoría de sus obras.

¿Qué libro no has leído y te gustaría leer?
No he leído todavía Sidi, de Arturo Pérez Reverte, algo que habrá que solucionar en breve.

¿Qué libro estás leyendo?
Ahora mismo estoy leyendo dos libros, No mentirás de Blas Ruiz Grau y Memento mori de  César Pérez Gellida

¿Un autor y una autora independiente que te ponga las pilas?
Autor independiente, si todavía lo podemos llamar así, porque se merece el éxito que está teniendo, David Orange.
Una autora independiente que me gusta mucho por todo lo que hace es Ana González Duque

¿Un autor y autora tradicional que te ponga las pilas?
Autores tradicionales que me gustan hay varios, pero me quedo con Santiago Posteguillo, me parece un escritor excepcional.
Y autora tradicional, sin duda Matilde Asensi, me tiene enganchado a su excelente trabajo.

Pues ya estamos. ¿Ha sido dura?
No, la verdad es que me lo he pasado genial. Muchas gracias por venir a visitarme, por tu tiempo.

Gracias a ti. Nos leemos.


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