cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Escribir para los demás o para ti «Y tener lectores, obtener visibilidad como escritor».

martes, 7 de enero de 2020

Escribir para los demás o para ti
«Y tener lectores, obtener visibilidad como escritor».




Dilema escribir para los demás o para ti. Escritor mirando al techo pensativo.
Imagen de Phan Minh Cuong An en Pixabay

¿Escribir para los demás o para ti? ¿Ser o no ser? Esa es la cuestión, ese es el gran dilema.
La respuesta no es fácil y seguro que habréis escuchado pros y contra al respecto, cosas como: «escribe lo que tu gusta», «escribe lo que te dicte el corazón», «tú estás por encima de todo», «no te corrompas escribiendo para los demás», «diviértete escribiendo y no lo hagas para los demás»…
¿Y entonces? Creo, como siempre, que puedes hacer lo que quieras. No seré yo quién te diga lo que tienes que hacer, pero si estás leyendo esto es porque buscas otra mirada al dilema.
Te diré que las dos opciones son válidas y no es por quedar bien. Todo dependerá del punto de canibalismo que quieras que tenga tu escritura, del precio que estés dispuesto a pagar, de lo que quieras dejar en el camino, de lo que te quieras desprender.
Pero también te diré que, es principio, estamos ante la suposición que te quieres ganar la vida con lo que escribes o como mínimo, quiere tener un buen número de lectores u obtener visibilidad como escritor. No tienes un blog, o una página web para ir colgado tus escritos, así en plan diario personal, sin preocuparte de quién los leerá. Si fuera sí, este artículo no es para ti.
No sé si ha quedado claro que, aún siendo las dos opciones válidas, para mí una tiene más sentido que la otra por la hipótesis de ser o llegar a ser un escritor con seguidores que esperan tu artículo semanal, seguidores que esperan un nuevo relato tuyo, que desean volverte a leer. De eso se trata, de fidelizar lectores y creo que solo mirándote a tu ombligo es más complicado de conseguir.
Pero antes, y como abogado del diablo os quisiera poner un ejemplo real, un ejemplo que me golpeó cuando lo leí, un texto que dice mucho de su autor.
Fotografía de Víctor del Árbol
Os quiero hablar de Víctor del Árbol, que para lo que no lo conozcan, es un autor que se ha ido abriendo camino a golpe de grandes historias y que en 2016 consiguió el segundo premio más importante de la literatura en España, el Premio Nadal, con la novela La víspera de casi todo.
Ya estás en la cima, ya tienes una visibilidad que antes no tenías: ¿qué decides hacer? Seguro que esa es una de las preguntas recurrentes que se hacen los triunfadores.
Decidió escribir Por encima de la lluvia con la que volvió a obtener el reconocimiento de la mayoría de sus antiguos lectores, pero además, consiguió que los nuevos, los que se habían enganchado a él con ese Premio Nadal, también estuvieran contentos. No paró de viajar de una ciudad a otra de España, pero también en Francia donde tiene aún más reconocimiento como escritor y también viajó por Europa para presentar las múltiples ediciones traducidas de su obra. Las ventas fueron mayúsculas, el éxito se acrecentó.
No sé si Víctor del Árbol se enfadará si digo que escribió la novela que los demás querían leer después del premio. Y digo esto por lo que leí en su Facebook hace unos días al respeto de su siguiente novela, Ante de los años terribles. Decía así:
«Escribí la novela que quería, tengo la suerte de que mis editores confíen en mí; sabíamos lo que pasaría, pero no nos importó remar contracorriente. Los encuentros que me ha regalado este Isaías Yoweri no caben en una cifra de ventas. Él me ha hecho mejor escritor, ahora sí, con un horizonte más claro que nunca».
Creo que poco se puede añadir. ¿Escribir para los demás o para ti?
Sí, supongo que estás pensando que Víctor del Árbol se lo puede permitir al tener una base de lectores muy amplia. Y seguro que tienes razón. Creo que la incógnita será desvelada en las dos próximas novelas del autor. Y digo dos para darle un margen no sea que quiera volver a escribir para los demás en la próxima y para él en la siguiente. Todo autor necesita oxigenar sus neuronas.
¿No sería genial escribir lo que te gusta y poder vivir de ello? Quizás siga siendo una idea romántica, pero debería ser posible, como en el caso anterior. Quizás necesites un tiempo en el que tengas que escribir para los demás para después poder escribir para ti, aunque en el momento que decides publicar un artículo, un relato, una novela, deja de ser para ti y pasa a ser, siempre, par
a los demás. Estás en manos de tus lectores, en su mirada, con su interpretación y no siempre coincidirá con la tuya. El texto se hace grande, te sobrepasa, trasciende.
Entonces llega ese momento de analizar, de estudiar. Te lo explicaba en uno de mis anteriores artículos, ¿Qué contenidos atraen más a los lectores?
El mismo texto podría aplicarse al mundo de los relatos, de las novelas: ¿qué argumentos son los que más atraen a tus lectores?
Y es ahí dónde está la magia.
Dentro de todo aquello que a ti te gustaría escribir, dentro de todo aquello en lo que te sientes cómodo, realizado, elige lo que más posibilidad tenga de triunfar, ojo, o creas que tiene más posibilidad de triunfar, pues no es una ciencia segura. Estás pensando en los demás, pero también estás pensando en ti. De otra forma, será complicado que tengas lectores, será difícil que obtengas visibilidad como escritor y entonces no podrás materializar tu sueño de vivir de lo que escribes.

Fotografía escritor Javier Cosnava
Hablando de analizar. Uno de los escritores que sigo desde hace años es Javier Cosnava. Creo que es uno de los escritores que más ha analizado qué es lo que quieren los lectores y a partir de ello ha generado parte de su literatura.
Ahora mismo se está ganado la vida como escritor y lo hace diversificando lo que escribe. Pero es que además lo hace de manera pública. Me explico. Javier Cosnava utiliza varios pseudónimos para escribir y con cada uno de ellos escribe sobre, digamos, un género. Y digo que lo hace público, pues esos pseudónimos son conocidos y en sus novelas puedes encontrar su nombre. Otro caso podría ser el del, por desgracia desaparecido, Enrique Laso, otro autor independiente que se ganaba muy bien la vida escribiendo. Reconocía que tenía unos quince pseudónimos, de los cuales solo se conocían dos. También reconocía que algunos de ellos no le satisfacían, pero que le eran muy rentables, es decir, escribía con ese perfil exclusivamente para los demás.
En el caso de Javier Cosnava, también tiene un perfil, al contrario del que Enrique Laso, en el que escribe para él. Novelas como Humanomaquia o La noche que Himmler conoció a Borges, son novelas muy poco comerciales (en palabras del autor), pero consiguen que, de nuevo como en el caso de Víctor del Árbol, su cabeza se oxigene, se divierta, se sienta realizado.
Está claro, lo he hablado con el autor alguna que otra vez, que todo lo que escribe también le gusta, pero no tanto como lo no comercial.
Javier Cosnava ha sabido escribir de entre todo lo que le gustaba a los demás aquello que a él también le podría gustar más.
Uno de los últimos consejos que quisiera darte es que pienses que tu cabeza tiene que estar lo suficiente motivada para poder dar lo mejor de ti. Si escribes sobre algo que no te gusta, para satisfacer íntegramente a los demás, no lo estará y tu vocación de escritor se tornará un peso; te aburrirás escribiendo y con una alta probabilidad dejes tu sueño.
Si de verdad te quieres dedicar a la literatura, tienes que buscar el equilibrio entre lo que te gusta escribir y lo que demandan los lectoresEscribir para los demás y hacerlo para ti.
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