cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Cosas en común - David Gómez Hidalgo

jueves, 30 de abril de 2020

Cosas en común - David Gómez Hidalgo

Una chica leyendo un libro sentada en el suelo con un pijama corto y que sirve para ilustrar un relato de David Gómez Hidalgo que se titula Cosas en común
Photo by Lenin Estrada on Unsplash

Escuché que decía que le gustaba el cine y que tenía ganas de ver la última película de Isabel Coixet, Mapa de los sonidos de Tokio. Vi una oportunidad ineludible de interactuar con ella sin que se notara que me moría por sus huesos.
Aproveché que tenía un ordenador delante para hacer una búsqueda rápida y así girarme para poder decirle que esperaba que fuera igual de buena que Elegy.
Todo o nada. Ya no había marcha atrás.

—¿También te gusta la Coixet? —me dijo.
No sé si notó que se me iluminaba la cara. Yo si noté que me ardía.
—Sí, sí —me temblaba la voz. Aquellos ojos me tenían prisionero y a la vez sufría por no estropearlo todo con una respuesta en falso.
Tenía que esquivar a la Coixet. No le podía decir que no había visto ninguna de sus películas y que todo había sido una excusa para entablar conversación.
Y entonces recordé algo que le oí decir hacía tan solo un par de días y contraataqué.
—Me gusta tanto como Ray Loriga, pero el de los primeros libros, Lo peor de todo o Héroes.
—¿De verdad? Menuda casualidad —dijo con una sonrisa, y añadió: —Yo pienso lo mismo. En los nuevos se ha perdido el punto, como diría, canalla, fresco de esos primeros libros. Sigue siendo Loriga, pero un tanto más controlado, no sé, es la sensación que me da cuando lo he leído.
Gotas de sudor comenzaron a perlar mi frente. Había medio leído Héroes, pero no el primero. No podía haber escogido un camino más complicado. Pero cuando intentas entablar una conversación efectiva no hay nada mejor que las cosas en común.
—No puedo estar más de acuerdo —aseveré. Y me lancé. —¿Te apetece ir al cine a ver a la Coixet?
—Me sabe mal. Ya he quedado con un amigo para verla, pero podemos quedar otro día para hacer un café —dijo con interés.
—Un café estará bien —la euforia me recorría todo el cuerpo.
Tenía trabajo por delante si quería besar esos labios. Otra cosas sería decidir si veía a la Coixet o leía a Loriga.

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1 comentario:

Margari dijo...

A los dos tengo pendiente, a Coixet y a Loriga. Sí, tiene trabajo por delante...
Besotes!!!