cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Néo Kósmo de Francisco Javier Rodenas «Ciencia Ficción, thriller, una lectura que te hará reflexionar sobre el mundo en el que vivimos».

miércoles, 3 de junio de 2020

Néo Kósmo de Francisco Javier Rodenas
«Ciencia Ficción, thriller, una lectura que te hará reflexionar sobre el mundo en el que vivimos».

Portada de la novela Neo Kosmo de Fancisco Javier Rodenas

Leer a Francisco Javier Rodenas es de esas sorpresas que te llevas al hacer el seguimiento del Premio Literario Amazon. Su novela, Néo Kósmo, tiene todos los elementos de ciencia ficción y thriller que consiguen que la lectura sea placentera.

Néo Kósmo es un lugar idílico donde no tienen cabida la ira, el rencor o la codicia; donde no se miente, no se roba, no se mata; donde nada es de nadie ni nadie es de nadie; donde leyes y policía no existen.
Pero un día se produce un asesinato que provoca que todos los principios de la sociedad de Néo Kósmo se tambaleen.
Corfú es un joven científico que se encargará de la investigación de los asesinatos, pues habrán más y quizás para encontrar el culpable tenga que visitar los territorios prohibidos.


Como os decía, el nuevo método de seguimiento me está dando más alegrías que el del año pasado en el que tenía que guiarme más por ventas, relevancias, autores, valoraciones y ya sabéis que hemos hablado de ello largo y tendido: nada de eso es indicativo de una buena lectura.
El caso de Néo Kósmo, por el momento, sería un poco similar a cuando leí el año pasado Nadie vendrá a rescatarnos de G.G.Velasco, que finalmente llegó a finalista, una buena historia, bien explicada, sin muchas ventas, sin muchas valoraciones, hundida en la lista de relevación, es decir, con poca visibilidad. Espero y deseo que esta reseña le sirva a Francisco Javier Rodenas para tener más visibilidad y que su historia llegue a más gente. O quizás no, quizás que pase desapercibida y luego dé la campanada como la de Velasco.

«De partida, va a ser una civilización aislada de todo, del tiempo y del espacio. Nunca sabrán si hay algo a su alrededor, del mismo modo que tampoco llegarán a conocer el pasado que hubo antes de ellos. No encuentro nada más poético que los habitantes de Néo Kósmo tengan nombres de isla».

Leyendo Néo Kósmo te haces muy rápido la siguiente pregunta: ¿pueden existir civilizaciones separadas del resto del mundo y casi sin tener relación con ellas?
Y mi respuesta es que sí. Cada vez quedan menos en el mundo en el que vivimos, pero así a bote pronto, pienso en la tribus que viven en Papúa Nueva Guinea. Tribus que casi no tienen contacto con el mundo que llamamos civilizado y que siguen anclados en sus tradiciones. No necesitan más o como mínimo no creen que necesiten más.
Así es cómo descubrimos el mundo de Néo Kósmo y tengo la sensación que a la mayoría de sus habitantes les sucede los mismo que a los de Papúa: no se hacen preguntas, viven bien, viven sin problemas y quieren seguir viviendo así.

«Se podría decir que el futuro de Néo Kósmo depende de la vida que creamos en nuestros laboratorios».

Un mundo aséptico en la que incluso los nacimientos se consiguen en los laboratorios. Un mundo en el que todo parece controlado.

«Hemos eliminado todo aquello que en nuestra sociedad consumía grandes cantidades de energía. Le hablo de Internet, por ejemplo; en un mundo globalizado como el nuestro, tenía un sentido; aquí, no lo tiene».

Un mundo sin Internet, impensable para nosotros ahora mismo. Pero como les sucede a los de Papúa, ellos no la han conocido y cuando no conoces una cosa no la puedes echar de menos.
¿Cuántas cosas nos inculcan para que las echemos de menos y tengamos que seguir la rueda del capitalismo? Pero nos sentimos bien, ¿no?, metidos en esa rueda que nos incentiva. No sé. Quizás esta pandemia nos ha enseñado que podemos vivir con mucho menos. Eso sí, otros tendrían que reinventarse para poder subsistir. Es todo tan complicado.
La lectura de Néo Kósmo, como veis, te lleva con facilidad a la reflexión mientras disfrutas de los misterios y las intrigas del texto.

«Que la naturaleza, que nuestra condición humana, siempre se abre paso. Lo hace para bien, pero también para mal».

Me parece poderosa la frase anterior y es de esas frases que nos enseñan desde pequeños, pero que olvidamos con facilidad. La Naturaleza tiene sus propios mecanismo de subsistencia y si no que se lo digan al cambio climático. No podemos ir contra ella. Necesitamos conocerla y junto a ella crecer.

Hoy creo que me ha salido la vena filosófica, pero es lo que ha provocado la lectura de Néo Kósmo de Francisco Javier Rodenas.
Una novela llena de ciencia, de ciencia ficción, de misterios, de territorios prohibidos, de secretos, de una bonita historia de amor, en la que te llevaras algunas sorpresas y en la que descubrirás algunas islas que no tenías controlada.

¡Yo de vosotros la leía ya!

 SINOPSIS

Néo Kósmo es un lugar idílico donde no tienen cabida la ira, el rencor o la codicia; donde no se miente, no se roba, no se mata; donde nada es de nadie ni nadie es de nadie; donde leyes y policía no existen.¿Qué harías tú si fueras uno de sus habitantes? ¿Qué harías si un día se produjera un asesinato? ¿Y luego otro, y otro más? ¿Qué harías si se decretase el toque de queda ante la imposibilidad de asumir los hechos? ¿Cómo actuarías cuando empezaras a cuestionarte todos esos principios que creías inamovibles?Esas y otras preguntas se hace Corfú, el joven científico encargado de la investigación, antes de desaparecer más allá de los territorios prohibidos.

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2 comentarios:

Margari dijo...

Pese a tu buena reseña esta vez no me animo, que es un género en el que me cuesta entrar. Y entre tanto pendiente...
Besotes!!!

17 dijo...

Buenas tardes, Margari. Quizás algún día encuentres el momento de darle una oportunidad... Un saludo.